Lo queríamos perfecto, y lo destruimos cuando apareció la duda. Nos dejamos desteñir por la costumbre. Nos fallamos en el vínculo, nos equivocamos al querer intentarlo. Y dudar...dudar es bueno, pero nos limita, nos transforma en imperfectos nos hace suspirar… Y mientras esperábamos la respuesta, entre falsas sonrisas, mentiras asquerosas y palabras manchadas, solo alimentábamos el deseo de vaciarnos y enfrentar las condiciones… De querer ser uno mismo, y no uno compartido ' .

No hay comentarios:
Publicar un comentario