9 jul 2012


No quiero regalos. Me inventaré una alergia al chocolate, las flores y la gente arrodillada si es necesario. No quiero cajitas, arroz cayéndonos encima ni historias de naranjas mal cortadas. No quiero cepillos rosas en mi baño, ni violines, ni París, ni Venecia, ni conocer tu ciudad, ni a tus padres… No creo en castillos ni en princesas que necesiten besos para despertar, no quiero blandeces, no te adaptes a mí ni te erosiones con los choques, ni te enfades por la distancia de seguridad que querré de vez en cuando. Qué nuestras manos no encajen, qué mi hombro no te sea cómodo, qué odies cómo bailo, qué odies cómo escribo, qué te rías de cómo hago todo. No quiero saber el nombre de tus futuros hijos, ni que lleven mis apellidos y su padre lleve mi nombre. No quiero exclusividades, quiero alquiler con opción a compra nunca llevada a cabo, no quiero escribirte solo a ti, no quiero amores con complejo de jaula con los posesivos y el verbo tener como barrotes. No quiero obviedades, ni golpes de estado de ánimo algún catorce de febrero, que entiendas que nuestra relación si algún día es, será a tres, que no pienso abandonar la soledad por ti, ni bailar Joy Division agarrados, ni acordarme de ti escuchando algún grupo romántico de los ochenta. *Pero que tengas claro que si hay algo que quiero es a ti y a este puto miedo a tu potencial de cambiar todo lo antes dicho.*

No hay comentarios:

Publicar un comentario

cursor by .*...Annyz-Blog...*